martes, 30 de septiembre de 2014

Retos de Mario

Tal parece que el segundo informe de Mario García, alcalde capitalino, no contaba con la inopinada alusión del gobernador Fernando Toranzo a un acto que pretendía aparecer como “ciudadano” y terminó catalogado como partidista por el médico. Ante tanta muestra de agradecimiento desgranada por Mario hacia el galeno por los apoyos recibidos para realizar diversas obras, así como de insistir en que su gobierno municipal es “ciudadano y plural”, el alcalde tuvo que apechugar con la referencia del doctor a su evento como si se tratase de un acto político priísta, agradeciendo la presencia de connotados personajes de su partido, tal vez como para reafirmar, a quien quiera escucharle, que sigue siendo el “jefe político” de la entidad potosina. El mensaje de Mario se puede leer como lo que fue: un catálogo de cifras y datos que pretenden apuntalar la imagen de un gobierno que ha invertido buena cantidad de recursos materiales y humanos para “transformar” la ciudad capital, haciéndola “más competitiva”, cuestión que se puede conceder, sin suponer, que así es, aún y cuando de vez en diario se ande uno cayendo por diversos baches de la ciudad; pero, ¿cómo entender el mensaje político del doctor Toranzo?

     Sin duda, el informe de Mario sería tenido, “ex-ante”, como un evento más de los que abundan por éstos días, con propósitos político-electoreros, empero, se puede afirmar que fue un informe mesurado, concentrado en mostrar logros alcanzados y muy cuidado en las formas tradicionales de la retórica priísta, elogiando hasta el cansancio al gobernador Toranzo como para que tomara nota de que se ha “disciplinado” en el re-juego de la sucesión gubernamental en marcha y que si algún día hubo algunos malos entendidos por andarse sincerando, pues eso habría quedado en el pasado. Lo que importa es el futuro, -político, claro está-, parecía la divisa de García en su informe. Pero el doctor, ya se sabe, siempre sorprende a propios y extraños con sus arranques de emotividad y ésta no podía ser la excepción. Tal parece que el mensaje de Mario lo conmovió tanto que vio la ocasión de hacer profesión de fe partidista. Sin embargo, el punto es, ahora, dilucidar si la referencia del médico tendría la intencionalidad de favorecer al alcalde en sus aspiraciones a sucederlo en la gubernatura, lanzando de una buena vez el grito de batalla priísta en su favor, o bien, desacreditarlo en su empeño por mostrarse como un gobernante probado en apoyar a la gente, sin distinción de cualquier (des)orientación ideológica.

     Lo más seguro es que quien sabe, pero de que algo se traía entre manos el doctor Toranzo con ese innecesario involucramiento de su partido, ni duda cabe. Tal vez, se dice por allí, también se trató de un mensaje puntilloso de agradecimiento del doctor a Mario por aguantar vara con el controvertido tema del desfalco de la administración labastidista, sobre todo cuando el grupo de la ex-alcaldesa parece re-posicionarse para regresar, literalmente, por sus fueros. Así las cosas, el reto más importante que tendría Mario sería esclarecer si la postura del médico es de serio apoyo a su causa política o se trata de que vaya entendiendo que su circunstancia no es la misma de cuando aspiraba a ser candidato a la alcaldía. No hace falta recurrir a encuestas serias y a las denominadas “patito” para darse cuenta de que la administración capitalina del alcalde García enfrenta fuertes “negativos” por el propio asunto de Victoria Labastida, así como de otros temas controvertidos como el de las obras en Avenida Muñoz y la aplicación de la foto-infracción, por ejemplo. En contraste, se trata de uno de los personajes priístas que tienen peso político (cada vez más “grande y fuerte”, dice) como para disputar la nominación de su partido a la gubernatura, por lo que en las siguientes semanas Mario tendrá que asumir y enfrentar esos retos.


     Mario tendrá que hacer un deslinde claro de su postura final frente al caso Labastida, luego de que se ha denunciado por regidores de oposición que la contralora de su administración ha escamoteado información sobre la integración de expedientes relacionados con ese asunto. Tendrá también que atisbar las coordenadas de su particular circunstancia política con relación a la postura que asuma el denominado “primer priísta” de la entidad potosina, léase el gobernador Toranzo, con respecto a sus aspiraciones y las de los otros “suspirantes”, así sea para cubrir las formas, porque sabido está que todo se decidirá en “Los Pinos” entre el presidente Peña Nieto y su equipo político cercano, y finalmente, tendrá que convencer al respetable de que su proyecto político para el 2015 es, efectivamente, plural y ciudadano y no mera pantalla para el “agandalle” de intereses sectarios. Así las cosas, Mario tiene la palabra porque, como gusta citar a Ortega y Gasset, al final del día es “el hombre y su circunstancia”.      

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